Función Sexual

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Función Sexual

La función sexual no es otra cosa que la integración armónica del sexo (netamente biológico) con la sexualidad (que se manifiesta mediante la actitud psicológica frente al sexo e implica, al mismo tiempo, la expresión de sentimientos).


El Impulso Sexual

Algunas mujeres se sienten culpables de sentir su impulso sexual.; otras porque las ha llevado a la masturbación o a relaciones sexuales extrapareja." No pude controlarme" lo admiten "Es más fuerte que mi propia voluntad "dicen otras. " Estaba de esta manera y tuve que desahogarme" afirman otras.

Para los hombres, el impulso sexual es más gráfico, más evidente, pues va acompañado de erección. Lo sienten y cuantifican, en cuanto pueden sentir, medir y sostener una erección.

" El impulso sexual o la tendencia a las relaciones sexuales se manifiestan en la mente y en los genitales; es decir, tiene manifestaciones síquicas y físicas que son apreciables. Las personas sienten su presencia por cambios más o menos intensos en su propio cuerpo y con proyección a su psiquis.

Desde el punto de vista corporal perciben ese impulso, como una sensación de latido que se produce en sus genitales, vagina, incluyendo sus esfínteres vesical y anal y ese " latido " es real por la mayor cantidad de sangre que afluye a la zona pélvica, congestionando dicha zona y todos los genitales.

Esa sangre, es impulsada por las contracciones o latidos del corazón, latidos que se proyectan a las arterias. En ese latido, que se magnifica en toda la zona genital, especialmente la vagina, el útero, vejiga, recto, esfínteres, etc. que la persona percibe, todo está latiendo, está vibrando por la profunda congestión sanguínea en dichas zonas.

Hablando científicamente, debemos admitir, que el impulso sexual nace " se prepara", se " dispara " primero en el cerebro. Es el deseo sexual. Aquí por estímulos que pueden nacer en la propia persona, como las fantasías, o por estímulos exteriores, como la visón de una mujer hermosa o de un hombre atractivo, se producen en el cerebro, una serie de cambios por liberación de sustancias químicas que condicionan y desencadenan el deseo sexual, y que llevan a la materialización de lo que denominamos impulso sexual.

En el varón el problema es más manifiesto por la presencia de la erección. La intensidad en ambos sexos depende de variaciones individuales y múltiples factores. Pero en ambos sexos puede ser muy intenso. Lo que ocurre es que en el varón el problema se exterioriza, se manifiesta, por la presencia de la erección.. Este es un hecho un poco o mucho más aparente que lo que se produce en la mujer

 

Estos fenómenos se producen por afluencia de sangre a los genitales. Y el latido, de que hablamos en la mujer se extiende a todos sus genitales, e igualmente a los genitales del hombre como la próstata, las glándulas accesorias al aparato genital, vesículas seminales, pene y esfínteres. Todo está latiendo, y ello cuantifica el impulso sexual.

Los factores que inciden sobre el impulso sexual se pueden diferenciar en factores que lo producen o generan, factores que lo condicionan y factores que lo modulan o disparan.. Estos factores, que producen o generan los impulsos sexuales, son todos componentes del cuerpo y son los mismos tanto en hombres como en mujeres,, a pesar de la diferencia de los aparatos genitales.

Los sistemas y aparatos involucrados, en este impulso, son el sistema nervioso central, específicamente el cerebro y el hipotálamo, el sistema endocrino, con la producción de hormonas, moduladora del funcionamiento de los ovarios en la mujer y de los testículos en el hombre y que dan tendencia al impulso sexual.

El desencadenamiento del proceso se inicia en el cerebro; allí se genera el deseo sexual. Las hormonas que se disparan constituyen el "cimiento" del impulso. La congestión o vasodilatación o aflujo sanguíneo a la pelvis y su consecuencia, la erección en el hombre, y la lubricación en la mujer producen los "latidos" a que aludíamos debidos a la mayor afluencia de sangre.

La congestión de los genitales, es el destino final de todo este proceso funcional que denominamos impulso sexual..

Mujeres y hombres pueden sentir solo el "latido", " es una necesidad o urgencia" y lo sentimos en mayor o menor grado durante el periodo sexual activo.

Los factores que condicionan el impulso sexual, introducen variaciones en el mismo, pero no lo modifican, por ejemplo, la educación, condicionan esta respuesta.. Existen una cantidad de hechos educativos ligados a la sexualidad y que condicionan la manifestación de este impulso, sobre todo en la mujer; le otorga el permiso para la libre expresión, o restricción de su sexualidad en la vida adulta.

La religión, las costumbres, el marco legal y la diversidad de ellos, condicionan las pautas de respuesta, pudiendo inhibirla o liberarla. Dentro de este marco, se debe significar que todos estos factores hacen que la persona se vuelva administradora de sus impulsos sexuales, y en ello el proceso educativo es determinante, porque el impulso "está presente" y es fuerte. Pero el proceso educativo ayudará a las personas a administrar su sexualidad.

Deseo sexual o la libido, es un impulso individual que nos hace desear a otro, e incluso resultar apetecibles para éste, con el objetivo de mantener relaciones sexuales. Sin embargo, a veces se producen desajustes, tanto por exceso como por defecto, produciendo situaciones de incomodidad o de preocupación. Nuestra sexóloga, Pilar Cristóbal, ha respondido en numerosas ocasiones, a las inquietudes de los cibernautas sobre el deseo sexual.

Erotismo:

Erotismo es una palabra formada a partir del griego ????: ér?s con que se designaba al amor apasionado unido con el deseo sensual. Tal sentimiento fue personificado en una deidad: Eros (Téngase en cuenta que en griego moderno la palabra erotas alude al amor romántico).

 

En castellano y otros idiomas modernos el término «erotismo» connota y denota a todo lo relacionado con la sexualidad y no simplemente con el acto sexual físico sino también todas sus proyecciones. De este modo el erotismo puede observarse en combinación con la libido, término más usado por el psicoanálisis de tipo freudiano. El erotismo trata de todo aquello que emana de nuestra zona libídica y está relacionado con el sexo y con el amor erótico vis-à-vis el amor cáritas. El adjetivo erótico nos indica que el tema a tratar está relacionado con el sexo dependiendo del sustantivo al que califica. Tenemos, por ejemplo, la pintura erótica o la moda erótica.

 

La dicotomía entre el amor erótico y el amor romántico no es por lo general absoluta, aunque ha quedado para el aspecto romántico la asociación principal con el amor (en cuanto a que un verdadero amor es altruista y se supone sublima la sensualidad), es por tal dicotomía que ya en la Antigüedad los griegos tendían a distinguir entre el eros y el ágape (siendo el segundo el amor solidario y, pudiera decirse, romántico), tal distinción se tradujo al latín como la existente entre la cupiditás y la caritás.

 

En las religiones y sistemas de creencias siempre está presente el erotismo, aunque se lo puede encontrar en dos facetas aparentemente muy opuestas: por ejemplo en el cristianismo católico los textos místicos de san Juan de la Cruz y Las Moradas de santa Teresa de Ávila poseen una retórica llena de un sublimado erotismo dirigido a la deidad, mientras que en otras religiones (como las de los fenicios, mesopotámicos etc.) existía una prostitución sagrada que llegó a la Grecia clásica, en la Roma Antigua se hace notorio el contraste entre la "lujuria" con abundante arte erótico o, más que entre los griegos, directamente pornográfico y la severa castidad y virginidad impuesta a las vestales. Tales antinomias dentro de un mismo sistema religioso se evidencian asimismo en el hinduismo donde existen movimientos promotores de las más rigurosas ascesis opuestas a lo libidinoso junto a exaltaciones de la sexualidad como ocurre con el conocido texto del Kama Sutra o las imágenes de templos como los de Suria y Khajuraho.

 

La palabra más usada comúnmente y procedente del inglés es "sexy" que vendría a reflejar el interés erótico de una persona o de un objeto.

En el mundo de los objetos, el erotismo puede confundirse con el fetichismo que es la derivación, hacia objetos o partes del cuerpo, de la libido; de tal manera que la vista o una simple imagen real o mental de esa parte del cuerpo provoque en el fetichista un deseo sexual.

Del erotismo se consiguen libros enteros dedicados a explicar técnicas y cómo ponerlas en práctica. Un exponente muy divulgado del erotismo literario es el Marqués de Sade que en su época fue catalogado como depravado por ejercer el libertinaje de manera pública y por acompañar el tema de las relaciones sexuales con fuertes dosis de violencia.

Una percepción más intelectual del erotismo lleva la cuestión a ámbitos en los cuales se supone una ausencia del mismo, por ejemplo la obra escultórica realizada por Bernini: el Éxtasis de Santa Teresa representa al arrobamiento místico con la expresión de una mujer en estado de éxtasis físico.

El erotismo es un dispositivo complejo (ya que abarca diversos componentes de lo subjetivo y lo social y desde la bioquímica hasta el arte) que genera atracción sexual y que puede ser canalizado adecuadamente para lograr completa satisfacción de las personas si no afecta de un modo concreto negativamente a otras.

Autocontrol: el ser humano a diferencia de los animales, tiene la capacidad de autocontrolarse, es decir en él priva el instinto. El autocontrol permite al individuo canalizar los impulsos sexuales y reflexionar sobre su comportamiento sexual.

Comentarios   

0 #1 Yeínerson 01-04-2014 17:21
Buenas!!!! :D ecxelente. Pára tódo sólo les pido que sigan así.

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