TODO SOBRE LOS ANTICONCEPTIVOS

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TODO SOBRE LOS ANTICONCEPTIVOS

La amplia gama de anticonceptivos que existen en la actualidad permiten controlar la natalidad y, pese a las opiniones dispares que existen sobre su uso, no podemos negar que nos brindan la posibilidad de vivir nuestra sexualidad responsablemente.

Diversos equipos científicos de todo el mundo han trabajado en su desarrollo desde hace muchos años, lo cual ha dado como resultado que en la actualidad tengamos al alcance anticonceptivos más seguros y con menor cantidad de efectos secundarios. Estos métodos tienen la función de bloquear el paso de espermatozoides, o bien, destruirlos antes de que lleguen al lugar en donde se ubica un óvulo para fecundarlo.

Hay algunos que actúan sobre los ovarios para que éstos no liberen óvulos y aumenten el espesor del moco cervical, con lo que dificultan el paso del esperma al interior de la matriz, en tanto que otros adelgazan al endometrio (recubrimiento del útero) para obstaculizar la implantación del óvulo. A continuación le presentamos las características de cada uno de ellos.

Condones

Los hay de colores, ajustados o anchos, rectos y con rayas o puntos, podría parecer que se habla de pantalones, pero se trata de los preservativos que, usados desde tiempos antiguos, han evolucionado desde estar elaborados con intestinos de animales hasta látex de alta calidad. Tienen como función retener en su interior a los espermatozoides, impidiendo de esta manera su paso hacia el útero, además de proteger contra enfermedades de transmisión sexual. Su forma es cilíndrica, están cerrados en un extremo (donde poseen un espacio llamado depósito, en el cual se acumula el semen), miden entre 16 y 22 centímetros de largo y 3.5 de diámetro. Si se coloca correctamente su seguridad es alta (97%).

También existe el condón femenino, que es fina funda de poliuretano (plástico) que se ajusta a las paredes de la vagina, posee un anillo interior que permite que sea colocado con facilidad y otro exterior (de mayor tamaño) que evita que haya contacto entre semen y vulva. A diferencia de los masculinos, son más grandes y pueden colocarse hasta ocho horas antes del acto sexual, pero son menos cómodos. Cuando se usa correctamente su eficacia es de 95%.

Diafragma

Semiesfera de látex provista de aro elástico, el cual permite que este dispositivo sea colocado en el fondo de la vagina para evitar que el esperma ingrese al útero; debido a que está disponible en varios tamaños es necesario que el ginecólogo determine la medida adecuada para cada mujer. Como prevención, siempre es conveniente que se utilice con crema o gel espermicida, pues hay ocasiones en que se mueve de su sitio durante la relación sexual; además, es muy importante que se mantenga en la cavidad uterina al menos ocho horas después del coito.

Después de usarlo, debe lavarse con agua tibia y jabón neutro, secarlo con paño limpio a palmaditas y guardarlo en su caja, pero en caso que se desee esterilizarlo, sólo hay que ponerlo a remojar durante 20 minutos en alcohol, y para librarlo de la humedad de esta sustancia dejarlo al aire libre.

El origen de este método anticonceptivo parece remontarse al siglo XVIII, época en la que se recomendaba la colocación de la mitad de un limón exprimido en el fondo de la vagina, ya que este fruto tenía la fama de actuar como espermicida.

Capuchón Cervical

Muy parecido al diafragma y con forma de taza, es más pequeño y rígido, y se adapta de forma ajustada al cuello uterino; debe acompañarse de algún espermicida en crema o gel y mantenerse en la vagina de 8 a 48 horas después del acto sexual y, al igual que en el método anterior, un ginecólogo debe determinar el tamaño ideal para cada mujer. Después de su uso habrá que lavarlo con jabón neutro, secarlo y guardarlo en lugar alejado del calor y humedad.

Se dice que su antecesor fue la cáscara de nuez debidamente acondicionada, aunque en algunos papiros egipcios se afirma que era especie de tapón elaborado con hilo y empapado en miel y extracto de algunas hierbas.

 

Espermicidas

Son barreras químicas que destruyen a los espermatozoides haciendo improbable la fertilización, los cuales pueden obtenerse en diferentes formas farmacéuticas, como óvulos vaginales, cremas, geles, supositorios o espumas. Eran conocidos desde la antigüedad y su elaboración comenzó cuando en 1677 se descubrió que el pH (nivel de acidez) de una solución de semen se disminuía al añadir vinagre y, como consecuencia, los espermatozoides perdían su eficacia. El primer avance en relación con el desarrollo de este método se manifestó en 1885 cuando se obtuvo el primer óvulo anticonceptivo elaborado a base de manteca de cacao y un elemento llamado quinina.

Pastillas

Se trata de píldoras que se toman una vez al día para prevenir el embarazo, cuya sustancia activa son las hormonas femeninas estrógenos y progesterona. Su mecanismo de acción consiste en inhibir la ovulación y espesar el moco contenido en el cuello del útero al mismo tiempo que generan cambio en el endometrio que impide la implantación del óvulo fecundado. Este tipo de pastillas no deben ingerirlas quienes sospechen que están embarazadas, atraviesen por el periodo de lactancia, tengan sangrado vaginal inexplicable, cáncer de mama, tumor en hígado, hepatitis, quienes sean mayores de 35 años, las que fumen más de 20 cigarros al día y aquellas que sufran padecimientos cardiovasculares, ya que los efectos de los estrógenos pueden ser perjudiciales en estos casos.

La seguridad de este método anticonceptivo es de 99%, y una vez que se abandona, es común que la fertilidad regrese rápidamente; asimismo, tiene como ventaja mejorar las alteraciones en el ciclo menstrual y proteger contra el cáncer de ovario y endometrio.

 

Es importante saber que hay píldoras que sólo contienen progesterona, las cuales se prescriben generalmente a mujeres mayores de 35 años, a fumadoras y a aquellas en las que el estrógeno puede ser perjudicial, por ejemplo, durante el periodo de lactancia, ya que esta hormona puede reducir tanto la cantidad de leche producida, como las concentraciones de grasa y proteínas en la misma.

Se tuvieron los primeros indicios del desarrollo de este método desde finales del siglo XIX, época en la que se sospechaba que los ovarios segregaban una sustancia que inhibía la ovulación, pero hubo que esperar hasta 1934, año en que se aisló la progesterona. Pero es a partir de 1950 que se comenzaron a estudiar profundamente los compuestos hormonales, y después de muchos ensayos con animales de laboratorio seis años más tarde se anunció el descubrimiento de la píldora.

Inyecciones

Sustancias compuestas por estrógenos y progesterona que se administran por vía intramuscular (en el músculo de la nalga o en la parte superior del brazo), de las cuales existen dos variantes: de aplicación mensual (contienen ambos compuestos hormonales) y trimestral (únicamente progesterona). Su mecanismo de acción consiste en prevenir la ovulación, espesar el moco cervical y modificar la estructura del endometrio.

Cabe destacar que este tipo de anticonceptivo, pese a su eficacia, puede ocasionar diversos efectos secundarios, como irregularidades menstruales, dolor de cabeza, aumento ligero de peso o irritabilidad, síntomas que suelen desaparecer cuando el organismo se acostumbra a los componentes de la fórmula.

A principios de la década de los 50 se desarrollaron las primeras progesteronas inyectables, pero fue hasta los años 60 que iniciaron los ensayos clínicos con fines anticonceptivos. En 1995, después de una investigación de casi 20 años, aparece en México un anticonceptivo de este tipo que ocasiona menos efectos secundarios y retorno temprano a la fertilidad al suspenderse el tratamiento.

Implante de progesterona

Consiste en seis cápsulas delgadas de plástico flexible que se colocan en forma de abanico bajo la piel de la parte interior del brazo, las cuales liberan pequeña cantidad de la hormona sintética llamada progestin; su efectividad inicia 24 horas después de la inserción y dura aproximadamente cinco años. Al utilizarlo se inhibe la ovulación, se espesa la cantidad de la mucosidad cervical y las paredes del útero se adelgazan; aunque es efectivo, presenta las siguientes desventajas:

Sangrado entre menstruaciones durante el primer año.

Sensibilidad en senos.

Posible aumento de peso.

Irregularidades menstruales.

Puede causar acné.

Cicatriz en el brazo donde se implanta.

Dispositivo intrauterino

También denominado DIU, es un aparato pequeño que se inserta por vía vaginal a poca profundidad, y tiene como función bloquear el paso de espermatozoides; se le puede encontrar en dos presentaciones: uno libera la hormona progesterona (se reemplaza cada año) y otro es de cobre (puede permanecer ocho años). No se recomienda su uso en mujeres que nunca han tenido hijos, cuando se sufre de inflamación en el cuello del útero o si hay antecedentes de embarazo ectópico (fuera de la cavidad uterina).

Si está bien colocado su efectividad es del 99%, pero tiende a moverse, por lo que es muy importante acudir a revisiones ginecológicas mensuales o cuando se tengan molestias. Es importante saber que las referencias que se tienen sobre el primer dispositivo intrauterino lo describen como un anillo elaborado con seda de gusano y forrado con plata.

Vasectomía

Método de esterilización definitivo que consiste en cortar y ligar los conductos deferentes (tubos que transportan el esperma desde los testículos) mediante sencilla intervención quirúrgica, lo cual bloquea el paso de espermatozoides. Este procedimiento puede realizarlo el urólogo en su consultorio, dura aproximadamente 20 minutos y sólo se requiere anestesia local.

Es muy importante que inmediatamente después de la cirugía se utilice algún método anticonceptivo, pues al hombre todavía no se le puede considerar estéril, ya que en las vesículas seminales queda almacenada gran cantidad de esperma, el cual se elimina totalmente después de 15 ó 20 eyaculaciones.

Salpingoclasia

Intervención quirúrgica que consiste en cortar y "amarrar" las trompas de Falopio para evitar que los óvulo sean transportados al útero, con lo que se evita un embarazo. Este método puede practicarse a las mujeres que acaban de dar a luz inmediatamente después del parto o al día siguiente sin permanecer en el hospital más de lo habitual.

Es importante saber que la esterilización femenina también puede realizarse mediante laparoscopia, que consiste en introducir finos tubos provistos con instrumental quirúrgico y diminuta cámara a través de pequeña incisión en el abdomen.

Métodos naturales

La ventaja que pueden presentar ante las técnicas antes descritas es que no precisan de adiestramiento especial ni de procedimientos químicos o mecánicos, pero no siempre son confiables, a continuación los describimos:

Ritmo. Consiste en calendarizar los días de ovulación (normalmente inician al catorceavo día del ciclo) para evitar tener relaciones sexuales durante este periodo, pero debido a que hay mujeres que presentan ciclos menstruales irregulares (pueden adelantarse o atrasarse) es muy probable que se tengan errores al momento de hacer el cálculo.

Billings. Es más preciso que el método anterior, y consiste en identificar el estado físico del moco cervical, para lo cual es necesario saber que éste modifica su constitución por efecto de las hormonas, pues al inicio del ciclo menstrual es pegajoso, denso y su coloración es ligeramente amarillenta, lo que indica que todavía no es fértil. Posteriormente, cuando se aclara, adquiere elasticidad, es líquido, se siente húmedo y resbaladizo, de modo que la mujer percibe sensación de lubricación en la apertura vaginal, indica que la etapa máxima de fecundidad ha llegado, misma que se mantiene de 5 a 10 días aproximadamente; en este periodo debe evitarse el contacto sexual.

Coito interrumpido. Se trata del retiro del pene de la vagina antes de que el hombre tenga la eyaculación, práctica que no se considera confiable para evitar un embarazo, ya que la lubricación del órgano masculino previa a la salida del semen contiene espermatozoides, lo cual mantiene el riesgo; además, ocasiona insatisfacción sexual.

Temperatura basal. Consiste en identificar los días de ovulación mediante la medición de la temperatura corporal, la cual suele aumentar medio grado durante este periodo. Para ello, hay que tomarla todos los días a la misma hora y antes de levantarse de la cama, pero debido a que puede variar a causa de resfriado, nerviosismo o insomnio, no puede considerarse un indicador confiable.

Como puede ver, en la actualidad disponemos de diversos métodos anticonceptivos que nos permiten planificar la familia y vivir nuestra sexualidad de manera responsable. ¿Cuál elegir?, la decisión es de usted y de su ginecólogo, quien la orientará sobre el uso adecuado de cada uno, así como sus beneficios e inconvenientes.

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