Marcos Pérez Jiménez

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Marcos Pérez Jiménez

Marcos Evangelista Pérez Jiménez (Michelena, Venezuela, 25 de abril de 1914 - Alcobendas, España, 20 de septiembre de 2001) fue un militar con rango de General de División del Ejército de Venezuela y político venezolano, 36º Presidente de Venezuela entre 1952 como Presidente Provisional de la República, nombrado por la Asamblea Nacional Constituyente a partir del 2 de diciembre de 1952 en sustitución del presidente de la junta de gobierno Germán Suárez Flamerich para posteriormente ser nombrado por la misma asamblea como Presidente para el periodo 1953 - 1958, el cual inició el 19 de abril de 1953.


Posteriormente con el partido de derecha Cruzada Cívica Nacionalista fue electo Senador en 1968 cargo del cual fue inhabilitado a raíz de la primera enmienda llevada a cabo a la constitución de 1961 por los partidos Acción Democrática y COPEI. Pérez Jiménez presentó un gobierno de arraigo nacionalista, basado en un pragmatismo ideológico que identificaba la esencia de su gobierno, además de enunciar la Doctrina del Bien Nacional, esto expresado en el "Nuevo Ideal Nacional" que sería el faro filosófico para orientar las acciones de su gobierno. Promovió la inmigración de capitales y personas extranjeras, principalmente comunidades europeas como la española, italiana y portuguesa. También impulsó un vasto y ambicioso programa de infraestructura, basado en la política del concreto armado, con la construcción de edificaciones, grandes y modernas carreteras que unían y renovaban los lazos entre estados y ciudades del país, puentes y demás obras de gran envergadura con las que modernizó al país, bajo una férrea dictadura militar.

Primeros años

Bautizado como Marcos Evangelista Pérez Jiménez por sus padres, Juan Pérez Bustamante y Adela Jiménez. Inició su carrera militar en 1931, al ingresar a la Escuela Militar de Venezuela, egresando como Subteniente en 1933 con las más altas calificaciones. Es importante destacar que el promedio más alto en la Academia Militar de Venezuela es el de Marcos Pérez Jiménez que no ha sido superado. Luego en 1941 realiza cursos de especialización en la Escuela Militar de Chorrillos, en Lima, Perú, junto al que fuera Ministro de Fomento y Obras Públicas el General de División José del Carmen Cabrejo Mejía durante el gobierno militar del General Manuel A. Odria, siendo ascendido a Capitán a su regreso.

Su primera figuración pública ocurre con su participación en el derrocamiento del gobierno democráticamente electo del General Isaías Medina Angarita el 18 de octubre de 1945. Tres años más tarde, tras un período regido por una Junta Cívica Militar, es elegido Presidente el escritor Rómulo Gallegos, posteriormente derrocado el 24 de noviembre de 1948 por un movimiento liderado por Pérez Jiménez. Integró la Junta Militar de Gobierno, presidida por Carlos Delgado Chalbaud junto a Luis Llovera Páez. Gallegos parte al exilio; la Junta Militar disolvió al partido Acción Democrática y a la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV). El 13 de noviembre de 1950, Delgado Chalbaud es asesinado en Caracas y tomando así la presidencia Germán Suárez Flamerich. Germán Suárez Flamerich salió al exilio cuando el Alto Mando Militar transfirió los poderes de la Junta de Gobierno liderada por Marcos Pérez Jiménez, el 2 de diciembre de 1952.

Elecciones de 1952

El 30 de noviembre de 1952 la Junta llamó a elecciones para elegir una Asamblea Nacional Constituyente que debía sancionar una nueva Constitución y dar fin al gobierno transitorio. Pero cuando los primeros resultados mostraron que el partido URD (Unión Republicana Democrática) dirigido por Jóvito Villalba y Mario Briceño Iragorry iba a ganar las elecciones, el partido oficialista Frente Electoral Independiente (FEI) (de quien Pérez Jiménez era el candidato) desconoció el triunfo y nombró a Pérez Jiménez como Presidente Provisional de Venezuela.[2] Estas elecciones fueron consideradas fraudulentas por la Oposición política a Pérez Jiménez y en ellas participaron tres partidos: el oficialista Frente Electoral Independiente (FEI), COPEI y Unión Republicana Democrática (URD).En las elecciones los partidos de oposición se unieron contra el FEI con la ayuda de los partidos clandestinos (como Acción Democrática y el partido comunista), el 17 de abril de 1953 es proclamado presidente constitucional para el período 1953-1958, denunciando al gobierno provisional y sus atropellos contra los venezolanos y la constitución, amasando los votos de los partidos prohibidos de competir en las elecciones. Para ese proceso la Junta había promulgado un nuevo reglamento del Consejo Supremo Electoral en el que se establecía el voto obligatorio para los ciudadanos mayores de 21 años, estrategia que eventualmente afecto al Gobierno con el triunfo del URD. El mismo día de las elecciones el Consejo Supremo Electoral suspendió los escrutinios y el 2 de diciembre Marcos Pérez Jiménez proclamó su victoria electoral. Con URD y otros partidos ilegalizados o en el exilio, y COPEI dividido entre nuevos PerezJimenistas u opositores, Pérez Jiménez estuvo libre de gobernar al país en relativa calma por los siguientes seis años.

Presidencia

El Gobierno de Marcos Pérez Jiménez fue corto, si se lo compara con el Conservadurismo Paecista que duró 18 años (1830-1848); el Liberalismo Guzmancista el mismo tiempo (1870-1888); y el Gomecismo, 27 años (1908-1935); durante el mismo se implementaron importantes medidas orientadas a transformar el medio físico venezolano. El Presidente Marcos Pérez Jiménez siempre defendió que el poder en Venezuela debe responder a la idea de gobernar con eficacia, en función del concepto de “servir y hacer servir” atribuye responsabilidad al servidor del Estado, en razón directa de jerarquía; impone sentido de equipo a los organismos institucionales y administrativos y determina la necesidad de una doctrina a la cual debe ceñirse el Gobierno para realizar los fines del Estado.

Ciudad Universitaria de Caracas, Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco .

Estadio Universitario de Caracas, inaugurado con motivo de los III Juegos Deportivos Bolivarianos.

Recibiendo la "Legion of Merit" en Caracas el 13 de febrero de 1954, la condecoración más alta otorgada por los EE.UU. a personalidades extranjeras.

 

Su gobierno fue una "dictadura" autoritaria y personalista[3] que silenció a las fuerzas de la oposición, prohibió algunos partidos políticos, como Acción Democrática, Partido Comunista de Venezuela y limitó a Unión Republicana Democrática y COPEI,que a la postre también pasarían a la clandestinidad, cerró medios impresos que le criticaron, e impuso la censura a la radio y la televisión. Su tendencia fue conservadora. Pérez-Jiménez tenía intenciones en permanecer en el poder mediante un plebiscito, lo que produjo un fraccionamiento en las Fuerzas Armadas que lo habían apoyado hasta entonces y que concluyeron con su derrocamiento por un movimiento cívico militar. El 2 de enero de 1954, el Gobierno ordena la libertad de más de 400 detenidos políticos e invita a regresar a los exiliados. En febrero, circula un manifiesto clandestino del Partido Comunista sobre la próxima reunión en Caracas de la Conferencia Interamericana, bajo el título: «Una reunión dirigida a acentuar la dominación imperialista yanqui sobre los países latinoamericanos». El 1 de marzo queda instalada la X Conferencia Interamericana y Pérez Jiménez, en su discurso de inauguración, invoca la necesidad de la unidad continental basada en la comprensión, el sentido de asistencia recíproca y el respeto mutuo de los pueblos americanos. Durante los días de la reunión, se suceden actos de protesta en los barrios de Caracas. El 26 de marzo, es clausurada la X Conferencia y como resultado de ella, Caracas fue escogida como sede del Instituto Interamericano de Defensa Social. El 25 de abril, el mandatario, en su Mensaje al Congreso, expone lo que denomina «...la estructura técnica de las funciones estatales...», la cual no es otra que la clasificación de los más altos organismos de la administración del Estado en 3 grupos: el de la alta política, formado por la presidencia de la República y los ministerios de Relaciones Interiores, de Relaciones Exteriores, de Defensa y de Hacienda que conciernen a las directivas y orientaciones generales; el grupo de la producción, integrado por los ministerios de Fomento, de Agricultura y Cría, de Minas e Hidrocarburos, de Obras Públicas y del Trabajo que encuadran en lo relativo a la transformación racional del medio físico; y el de los servicios generales, constituido por los ministerios de Educación, de Sanidad y Asistencia Social, de Justicia y de Comunicaciones, que corresponden al mejoramiento moral, intelectual y material de los habitantes del país.

Si bien el gobierno de Marcos Pérez Jiménez fue una dictadura, se visualizaba a la democracia como el resultado tangible de la obra de un gobierno, las obras públicas, el progreso económico, el mejoramiento en la calidad de vida y no a partir de la forma de acceso al poder, porque consideraba que la democracia es, en última instancia, la realización del bien común, una forma de gobierno que exige la existencia de una nación civilizada y productiva. Por ello, primero deben crearse las condiciones materiales y espirituales que garantizarán que la democracia no degenerará en anarquía.

Con Pérez Jiménez En 1953 el Congreso Nacional aprobó una nueva Constitución Nacional en la cual se le cambió el nombre al el país de Estados Unidos de Venezuela (nombre que tenía desde 1864) a República de Venezuela. Como otras dictaduras latinoamericanas, Venezuela fue apoyada por el gobierno de Estados Unidos, que veían en el mandatario no solo una pieza fundamental dentro del entramado mundial de la distribución petrolera, sino que también en la lucha contra la expansión del Comunismo en Latinoamérica. Su tendencia fue derechista, conservadora y militarista.

El gobierno de Marcos Pérez Jiménez consagra como “Semana de la Patria” los días que concluyen con el 5 de julio. Los destina a rendir homenaje a los héroes de la nacionalidad, en una combinación de actos en los cuales se mezclan la exaltación de los libertadores y las realizaciones del gobierno, como la reedición de nuevos tiempos dedicados a engrandecer la patria. Empleados públicos de todos los niveles, estudiantes de primaria y secundaria y algunos grupos artísticos subsidiados desfilan en todas las ciudades ante las autoridades locales, al compás de bandas secas. En Caracas presiden las ceremonias el presidente de la República y los altos dignatarios del Estado. Cada 2 de diciembre, fecha aniversario de la ascensión de Pérez Jiménez al poder, se ratifican los postulados del “Nuevo Ideal Nacional” y son inauguradas grandes obras públicas y es recibida en Caracas la imagen de la Virgen de Coromoto, proclamada por el Gobierno como la patrona de aquellas celebraciones. Se inicia la celebración de la Semana de la Patria y en aquella ocasión, destaca la asistencia de delegaciones militares de varios países de América y Europa. Unido a estas conmemoraciones patrióticas que buscaban afincar tradiciones que expresaran lo positivo del espíritu venezolano se complementaba con la aportación de nuevas energías que ayudasen a mejorar la calidad del venezolano para ello se promovía la inversión de capitales extranjeros y la inmigración de europeos con el objetivo de mejorar el componente étnico de la nación venezolana, visión está orientada a corregir vicios de la población, que los mantienen como pueblo atrasado, mejorándolo y formándole un espíritu al trabajo que lo ayuden a comprender sus reales funciones como ciudadano. De la misma manera y en la búsqueda del “Nuevo Ideal Nacional”, con el mejoramiento integral de los habitantes del país, se promovió la “extirpación” del rancherismo, como decía el propio Pérez Jiménez, el cual consideraba uno de los males principales para el deterioro de la sociedad, para ello se censo la cantidad de ranchos y se realizó un plan con las características propias de las obras de Pérez Jiménez para residencias y súper bloques que ayudaran a cambiar el medio y la mentalidad del habitante del rancho.

Nuevo Ideal Nacional

Marcos Pérez Jiménez es el autor del proyecto de Nación denominado Nuevo Ideal Nacional. Argumentaba que en Venezuela existía una ausencia de un ideal apropiado que integrara la mística nacional, la convicción conjunta y el empeño colectivo en servicio de la patria.

Las bases de la superación, como Ideal Nacional se arraigan en la tradición, recursos naturales, situación geográfica de la Nación, en cuya función Venezuela debe tener un IDEAL NACIONAL, y la finalidad suprema de este ideal es: Lograr para Venezuela un puesto de honor entre las naciones y hacer una Patria cada día más próspera, digna y fuerte. Los objetivos del Ideal Nacional son la transformación progresiva del medio físico y el mejoramiento integral (material, moral e intelectual) de los habitantes.

 

El Ideal Nacional genera una DOCTRINA: la del Bien Común La Doctrina genera PLANES que proponen la realización de los objetivos. Los Planes generan OBRAS sometidas al criterio de la Doctrina.

El Nuevo Ideal Nacional es el común denominador espiritual de los venezolanos para el engrandecimiento de la Patria. Plantea una fusión del sector público y privado para desarrollar y servir a la Nación. La política del bien nacional se basa en la elevación y el noble aprovechamiento de los venezolanos para situar a Venezuela en la cúspide de América. La transformación del medio físico y el mejoramiento de las condiciones morales, intelectuales y materiales de los venezolanos. Que tenía como pilares la historia patriótica como fuente de valores morales y el aprovechamiento adecuado de los recursos naturales del país y la privilegiada ubicación geográfica para mejorar la suerte de los venezolanos legando a las generaciones una patria mas prospera. Este aprovechamiento basado en una inversión pragmática y la promoción de la inversión extranjera promovió el pleno empleo en Venezuela para la época. Se podía definir también como una mezcla de antiguas ideas liberales y positivistas de la necesidad de asegurar el orden para el progreso y del desarrollo económico mediante la inmigración de personas y capitales y aumento del consumo para expandir la producción nacional.

Legado

Cabina del teleférico de Mérida el más alto y largo del mundo arribando a la primera estación.

Si la Caracas de Antonio Guzmán Blanco se caracteriza por su perfil parisino, la Caracas, y podría decirse la Venezuela Perezjimenista, quedará signada por la euforia de construcciones civiles y la devoción por el hormigón armado, las superautopistas y los atrevimientos técnicos de la arquitectura local y la ingeniería constructiva norteamericana.En muy poco tiempo la ciudad, que se había comenzado a transformar con las iniciativas urbanizadoras de Medina Angarita, experimenta un acelerado cambio de rostro. Surgen súper bloques creados con el propósito de acabar con las viviendas pobres; conjuntos académicos, Militares, Comerciales, centros sociales para la oficialidad como el Círculo Militar; proezas arquitectónicas como el Hotel Humboldt, construido en la cima del Ávila y unido, por un lado, a la ciudad y, por el otro, a la costa marina a través de un teleférico de panorámica visión. A esto se unen decenas de avenidas –Andrés Bello, Nueva Granada, Sucre, Victoria, prolongación de la avenida Bolívar, San Martín, Urdaneta, Páez, Fuerzas Armadas, México, Paseo Los Ilustres. Como parte de un proceso que comienza en la década de los cuarenta y que se desencadena con furiosa intensidad en los cincuenta, Caracas se convierte en una suerte de destino deseado o en una versión venezolana del sueño americano que atrae a emigrantes de diversas regiones del mundo, especialmente de Europa Occidental, mención especial merece la inmigración proveniente de las Islas Canarias, y el Medio Oriente, y años más tarde de Colombia y otras naciones vecinas, para formar parte de una aventura alimentada por el embrujo de la renta petrolera. El 17 de junio, le fue otorgado el Premio Panamericano de Carreteras por la Asociación de Constructores al presidente de Venezuela, como consecuencia del impulso dado a los programas viales y de la construcción en general.

Torres del Silencio.

 

Inmigración

Con el fin de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Civil Española numerosos europeos se vieron en la necesidad de abandonar sus hogares en busca de libertad. Unos querían hallar un nuevo horizonte, otros evadir el hambre y muchos buscaban un lugar donde rehacer sus vidas. Y se embarcaron en gran parte hacia Venezuela.Encontraron una Venezuela tranquila, donde se gestaba un crecimiento planificado, sobre todo en la construcción de grandes infraestructuras, una expansión del mercado interno y la modernización agrícola, lo que la convertía en suelo perfecto para olvidar la guerra y echar raíces. Así fueron llegando Italianos, Portugueses, Españoles, Búlgaros, Alemanes, Húngaros, Holandeses y Rusos, entre otras colonias de la Europa devastada por la hambruna y la Guerra. Entre todos los grupos de colonias de Emigrantes las más numerosas fueron la de los italianos, españoles, y portugueses. Las 3 compartían razones similares para abandonar sus naciones: la huida de un régimen dictatorial, las atrocidades de la posguerra, el Hambre, el desempleo y la búsqueda de la tan anhelada estabilidad económica. La mayoría llegó en barco al puerto de La Guaira en el Caribe Venezolano.

 

Plebiscito de 1957

El período constitucional de Marcos Pérez Jiménez finalizaba según la misma constitución elaborada por su gobierno a finales de 1957. Pérez Jiménez opta por organizar rápidamente un órgano electoral que convocaría un Referéndum o plebiscito El 15 de diciembre de 1957 para decidir sobre si la población aprobaba o rechazaba la reelección del gobierno Perezjimenista para el período 1958-1963 de aprobarse no solo se ratificaría al presidente en su cargo sino a todos sus candidatos al Congreso Nacional, Asambleas legislativas estadales y concejos municipales de manera automática.

23 de enero de 1958

El primero de enero de 1958 se produjo el primer intento de rebelión militar contra Pérez Jiménez. El movimiento encabezado por el Coronel Hugo Trejo contó con la participación de un buen número de oficiales de la guarnición de Caracas y de Maracay, principalmente de la Fuerza Aérea. Este levantamiento militar fracasó y sus principales dirigentes fueron detenidos por el gobierno. Sin embargo, a partir del primero de enero la crisis interna de la dictadura se hizo cada día más grave. Se produjeron nuevos brotes insurreccionales en las fuerzas armadas y el movimiento popular se manifestó con más vigor en la lucha contra el dictador. Se acentuó la represión; las cárceles se llenaron de presos políticos; fueron cerrados los liceos y reprimido el movimiento estudiantil. Pero el movimiento popular iba en ascenso. Densos sectores sociales se incorporaban activamente a la lucha: intelectuales, médicos, abogados, profesores, ingenieros, suscriben manifiestos de denuncia contra el régimen. Esto significaba pérdida de prestigio en la institución armada que aparecía comprometida de hecho con los desmanes del régimen. En las calles se suceden manifestaciones y mítines. A mediados de enero la Junta Patriótica llamó a la huelga general para el día 21. El 21 de enero comienza la huelga de prensa y horas después de ésta la huelga general con­vocada por la Junta Patriótica. El paro se cumplió a cabalidad y en muchos sitios de Caracas se produjeron enfrentamientos con las fuerzas del gobierno. El 22 se reúnen altos jefes militares en la Academia Mi­litar para considerar la situación. Sus deliberaciones concluyen formando una Junta Militar de Gobierno que pide la renuncia a Pérez Jiménez. En la noche del día 22, la Marina de Guerra y la Guarnición de Caracas se pronunciaron contra la Dictadura; y Pérez Jiménez, privado de todo apoyo en las Fuerzas Armadas, huyó en la madrugada del 23 de enero, rumbo a Santo Domingo.

Consecuencias y acontecimientos posteriores

En medio de un clima tenso, los partidos se lanzan a sus campañas presidenciales. Se ensa­yan y se queman nombres de independientes y se busca el “candidato ideal”. Como no se en­cuentra, se concibe el Pacto de Punto Fijo que se suscribe el 31 de octubre de 1958 en la residencia de Rafael Caldera que llevaba ese nombre, en Caracas. El pacto establece el compromiso de civi­li­zar las relaciones partidistas, la defensa de la constitucionalidad y el derecho a gobernar de acuerdo con el resultado electoral; gobierno de unidad nacional, no hegemonía partidista y presentación de un programa mínimo común. Lo suscriben Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Gonzalo Barrios, de AD; Jóvito Villalba, Ignacio Luis Arcaya y Manuel López Ri­vas, de URD; y Rafael Caldera, Pedro del Corral y Lorenzo Fernández, por Copei. Se reco­no­cían así las amenazas aún latentes contra el régimen democrático y se echaban las bases de gobiernos de unidad, sin precedentes en el país.

En agosto de 1963 el gobierno venezolano presidido por Rómulo Betancourt en convenio con el estadounidense obtiene la extradición, lo encarcela y sentencia a cuatro años de prisión por peculado y malversación de fondos se le confina a la "Cárcel Modelo" de Caracas. Durante 5 años estuvo encarcelado, al final de los cuales fue liberado al dictársele sentencia por un período menor al de su tiempo de reclusión. Luego se residenció en España aunque, al poco tiempo, en las elecciones generales de 1968, fue postulado Senador por la agrupación política de derecha Cruzada Cívica Nacionalista (CCN) y fue elegido en ausencia; sin embargo, la Corte Suprema de Justicia invalidó su elección basándose en tecnicismos legales.

En 1968 se presentó a elecciones en la plancha del CCN y logró la votación necesaria para el senado; sin embargo la Corte Suprema de Justicia anuló esta elección, CCN logró postularlo para la presidencia de la república en los comicios de 1973 conscientes de la popularidad de Pérez Jiménez. Sin embargo, representantes de los partidos mayoritarios propusieron y aprobaron en el Congreso Nacional, una enmienda constitucional destinada específicamente a inhabilitarlo políticamente, mediante una aplicación retroactiva de la norma. Ante tales circunstancias, Pérez Jiménez decidió retirarse de manera definitiva del escenario político venezolano, radicándose en La Moraleja, residencia en una de las zonas más exclusivas de Madrid, donde vivió hasta su muerte.

Pérez Jiménez inició los estudios de proyectos como el del Metro de Caracas o el Puente sobre el Lago de Maracaibo, que quedaron inconclusos a su caída y fueron retomados por los gobiernos posteriores, auto adjudicándoselos como obras de su propia creación; expansión en el área de las telecomunicaciones, construcción de nuevas autopistas y renovación del paisaje urbano. Además de dichas obras, se le considera iniciador de una corriente nacionalista plasmada en su Nuevo Ideal Nacional, ideario forjado durante su estancia en la Escuela Militar de Chorrillos, cuando se puso en contacto con oficiales que "veían a la institución castrense como la destinada a dirigir la vida de las distintas sociedades latinoamericanas". Entre sus iniciativas, figura su propuesta en 1957 de crear el Fondo Económico Especial, ente similar al actual Fondo Monetario Internacional, pero con vigencia únicamente en los países de la América Latina. Se ha supuesto que esta idea —a la cual se opuso el gobierno estadounidense—, además de la antipatía generada por sus actos represivos y el querer perpetuarse en el poder mediante un plebiscito, desembocó en el Golpe que lo derrocó en 1958.

Marcos Pérez Jiménez con su esposa y sus hijas.

La figura de Marcos Pérez Jiménez, es realmente un enigma para la mayoría de la juventud venezolana y es motivo de controversia aún en la sociedad venezolana actual, donde es uno de los personajes más recordados de la historia contemporánea de Venezuela. Muchos de los venezolanos, en su gran mayoría siendo contrarios a sus políticas autoritarias, le reconocen los logros en materia económica, social y en especial en sus faraónicas obras (Como fueron denominadas en ese entonces) que llevaron a la Venezuela agraria a la Venezuela moderna petrolera que es hoy y continúan siendo base de Venezuela. Mientras que en otros casos es más conocido y mencionado su labor autoritaria encarcelamiento de opositores, creación de cuerpos represivos y ausencia de libertad de expresión.

Muere un sábado 20 de septiembre del 2001 a los 87 años en Madrid, España de un ataque al corazón. Tuvo cuatro hijas con su esposa, una hija con la espía norteamericana Marita Lorenz y un hijo no reconocido de nombre Marcos Carias, con su ex amante Clarita Carias.

 

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