EL CAIMAN

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Es un género de crocodilios de la familia de los alegatorios, conocidos vulgarmente como yacarés o caimanes. Se distribuyen en las regiones subtropicales y tropicales de América, desde México hasta el sur de Sudamérica.

Nótese que el nombre científico del género es Caimán, sin tilde (ya que en latín no se usa), el cual fue tomado del nombre común, “caimán” (que sí lleva tilde).

Se conocen cuatro especies del género Caimán.

Las otras dos especies son comunes en las zonas pantanosas o lacustres y en los ríos de Bolivia, Brasil, Noreste de Argentina, Paraguay, la región amazónica del Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela:

  • El yacaré negro (Caiman yacare), también llamado caimán del Paraguay y yacaré de hocico estrecho. Anteriormente era clasificado como Caiman crocodilus yacare.
  • El yacaré overo (Caiman latirostris), también llamado caimán colorado o yacaré de hocico ancho.

De estos dos, el primero es el más abundante.

Cazados intensamente durante décadas por su cuero, aprovechado en marroquinería (especialmente Caiman latirostris por ser el de mejor calidad de cuero), hoy se encuentran universalmente protegidos y en algunos casos industrializados en zoocriaderos.

La alta frecuencia de reproducción —en comparación con otro caimán ido— ha permitido recuperar parcialmente las poblaciones, aunque las medidas de protección no se apliquen con el rigor deseable. Ambas especies están registradas en el Apéndice II del listado de especies protegidas de CITES.

Es una especie extinta de caimán, un pariente cercano de los actuales yacarés y babillas del género Caiman, que vivió en América del Sur durante el Pleistoceno. El holotipo de C. venezuelensis, OR-1677, un hueso premaxilar izquierdo parcial, fue descubierto en la localidad de El Breal de Orocual, Formación Mesa, en el estado de Monagas, Venezuela, país del que deriva su nombre de especie.

El pre maxilar conservado mide 24.6 milímetros de largo, con una longitud total estimada de 28 a 30 milímetros. Posee una fuerte superficie sutural entre los pre maxilares, un agujero desarrollado para el cuarto diente del hueso dentario, y espacios cortos entre los alvéolos, lo cual indica que a pesar de su tamaño sus características eran distintas de los caimanes jóvenes actuales y por tanto corresponde a un individuo subadulto o adulto. Entonces C. venezuelensis sería una de las especies más pequeñas conocidas de caimanes, incluso menor que los caimanes enanos del género Paleosuchus. También se distingue de otros caimanes por tener el pre maxilar largo y estrecho, cerca del doble de largo que de ancho.

A pesar de la abundancia de sitios fósiles del Plioceno y el Pleistoceno en América del Sur, se encuentran restos escasos y fragmentarios de los cocodrilianos de ese período, en general poco estudiados. C. venezuelensis es una de los pocos hallazgos confirmados de una especie distinta de este período y puede ayudar a aclarar la historia de este grupo tras el Mioceno.

Reproducción: La postura de los huevos ocurre en los meses secos, entre noviembre y febrero, en playas arenosas de los ríos. La hembra excava huecos de 50 cm, de profundidad en los cuales deposita entre 20 y 70 huevos, los cuales cubre luego con arena.

Actualmente se realizan varios esfuerzos entre ambos países para conservar y prolongar la existencia de esta especie. En la ciudad de Villavicencio, Departamento del Meta en Colombia, la Universidad Nacional de Colombia tiene la Estación Biológica Roberto Franco. Aquí científicos y académicos investigan sobre esta especie mientras son reproducidos en cautiverio.

A finales de los años 20 se inició la explotación comercial del cocodrilo del Orinoco, con el propósito de aprovechar su piel y venderla en el mercado peletero internacional. A mediados de los años 30 esta actividad alcanza su máximo nivel, y en San Fernando de Apure, centro del comercio de la especie, se vendían entre 3.000 y 4.000 pieles diarias. Aunque la sobrexplotación de sus poblaciones llevó al colapso a la industria peletera a principio de los años 50, todavía son capturados por cazadores oportunistas. Actualmente, la principal amenaza para la especie es la destrucción del hábitat.

La mayor población conocida, ubicada en los ríos Cojedes y Sarare en el Estado Cojedes, está amenazada por el desarrollo de un sistema de canales que forma parte de proyectos para el desarrollo agrícola, y se estima que el hábitat natural remanente puede ser destruido en menos de tres años.

En otras zonas, los ríos se encuentran bajo la influencia de actividades mineras, agrícolas e industriales, lo que ha producido la contaminación de sus aguas y la reducción del hábitat utilizable por la especie. Adicionalmente, el saqueo de nidos para extraer los huevos con fines de subsistencia y la venta de caimanes recién nacidos a turistas, son actividades que cobran importancia como factores de riesgo, especialmente si se considera el tamaño reducido de las poblaciones actuales.

Por otra parte, algunos caimanes son atrapados accidentalmente en redes de pesca a las que son atraídos por los peces capturados. Si al momento de recoger las redes los cocodrilos aún se encuentran vivos, son generalmente ofrecidos para la venta, pero en caso de que mueran ahogados, son desollados y las pieles vendidas.

En un recorrido fluvial en más de 3.300 km a lo largo de la cuenca del río Orinoco, realizado por los investigadores Goldshalk y E. Sosa, sólo fueron observados 273 cocodrilos, lo que les llevó a proponer que el tamaño poblacional máximo para la especie no podía ser superior a los 1.000 individuos. Desde entonces, se han realizado censos y estudios de campo en varias localidades, de los cuales se desprende que las principales poblaciones existentes se encuentran localizadas en los ríos Tú cupido en Portuguesa, Capan aparo en Apure, Cojedes y Sarare en Cojedes y embalse de Cama tagua en Aragua.

os estimados poblacionales conocidos para cada localidad son los siguientes: 107 individuos en el río Tú cupido, 200 en el río Cojedes, 150 en el río Sarare, 233 en el río Capan aparo y 68 en el río Caura.Se estima que la población actual en Venezuela sea de unos 1.000 caimanes adultos, repartidos en pequeños grupos; en Colombia se considera que esta especie está prácticamente extinta (quedan menos de 50).

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